SANTO DOMINGO – En las polvorientas calles de Pantoja, un niño solía correr tras una pelota con una mirada que delataba un hambre insaciable de superación. Ese niño, hoy convertido en hombre, ha demostrado que cuando la disciplina se encuentra con la fe, los sueños no tienen fronteras.
Ricky Durán, el campocorto que deslumbró a todos con sus «cinco herramientas», firmó oficialmente su primer contrato profesional con una organización de las Grandes Ligas (MLB), marcando el inicio de lo que promete ser una carrera legendaria.
El joven promesa se formó en la Academia Deportiva Los Girasoles, bajo la tutela de Martín Reyes, quien vio en él no solo el talento físico, sino el temple de un guerrero. Allí, entre madrugadas de entrenamiento y el sudor de la perseverancia, Ricky aprendió que la excelencia no es un acto, sino un hábito.
«Este logro es el fruto de años de esfuerzo, disciplina y una dedicación inquebrantable», expresaron emocionados los representantes de Los Girasoles. «Ricky es el ejemplo vivo de que con valores y responsabilidad, se puede alcanzar la cima».
El talento del joven se cultivó en la Catala Academy, institución que sirvió de puente hacia su éxito con un contrato millonario y un uniforme de MLB.

