Opinión.
De manera reiterada el presidente Luis Abinader ha realizado el enérgico llamado a quienes tienen deudas con la justicia para que se entreguen, y lanza siempre la advertencia de que “la orden es que se busquen”, en un contexto en el que los intercambios de disparos han arrebatado la vida de al menos 35 jóvenes cuyo rango de edad estaban entre 19 y 29 años.
De forma más clara, el director de la policía, el mayor general Ernesto Rafael Rodríguez García, ha dicho que enfrentará el delito en el terreno que el delincuente elija.
Pero Faride Raful, ministra de Interior y policía, los contradice a ambos: los intercambios de disparos “no son una política de Estado”.
Luego de una de las tantas ruedas de prensa que últimamente hace la Policía Nacional, el pueblo se pregunta ¿cuál es la política de seguridad ciudadana que tiene el país? Porque Diego Pesqueira acaba de informar que la policía tiene pendiente la ejecución de casi 54 mil órdenes de arresto, de los cuáles 73 tienen varias órdenes acumuladas.
¿Cuál es la política de seguridad ciudadana; convertir los cuárteles en oficinas receptoras de acusados o son los agentes meros sicarios?
Parece que ni entre ellos se ponen de acuerdo de cómo enfrentar el delito, mientras tanto en las calles de RD no se puede caminar en paz.

