Santo Domingo- Los conflictos geopolíticos, el cambio climático, las transformaciones demográficas y el acelerado avance de la inteligencia artificial están modificando profundamente los patrones de movilidad humana y planteando nuevos desafíos para las políticas migratorias en todo el mundo, según el Informe sobre las Migraciones en el Mundo 2026, presentado en su versión en español por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
El informe, publicación insignia de la OIM, destaca que la migración sigue siendo un motor de desarrollo sostenible, mediante las remesas, la innovación y los mercados laborales. En 2024, las remesas internacionales alcanzaron aproximadamente USD 905.000 millones a nivel mundial, consolidándose como una fuente fundamental de apoyo para millones de hogares y comunidades.
En ese sentido, la publicación destaca que estos beneficios no siempre están garantizados, pues se ven amenazados por la migración irregular, la trata de personas, la explotación y el cierre de vías regulares. Ante estos desafíos, el informe identifica la gestión cooperativa y basada en evidencia como una condición para mantener las contribuciones positivas de la migración.
Durante el lanzamiento, Julia Sánchez, coordinadora residente de las Naciones Unidas, calificó el informe como una contribución al fortalecimiento de la comprensión colectiva de los fenómenos migratorios que impactan en el día a día.
“La migración es una realidad que nos conecta con la humanidad. Nos invita a reflexionar sobre nuestras responsabilidades compartidas y sobre las oportunidades que surgen cuando gestionamos la movilidad humana con un enfoque de derechos, inclusión y desarrollo sostenido”, expresó.
La jefa de Misión de la OIM en República Dominicana, Alba Goycoechea, destacó la importancia de fortalecer el debate público sobre migración a partir de datos y análisis rigurosos. “En momentos en que los debates públicos suelen estar marcados por percepciones, simplificaciones o información incompleta, contar con datos rigurosos es más importante que nunca. La evidencia debe ser el punto de partida de cualquier conversación sobre migración”, señaló.
Otro de los hallazgos de la investigación es que la migración internacional continúa siendo un fenómeno relativamente poco frecuente. A mediados de 2024, alrededor de 304 millones de personas vivían en un país distinto al de su nacimiento, lo que representa apenas el 3.7 % de la población mundial y confirma que la inmensa mayoría de las personas continúa viviendo en su país de origen.
La presentación principal estuvo a cargo de Pablo Rojas Coppari, jefe de la Unidad de Investigación de la OIM y miembro del equipo responsable de la elaboración del informe, quien compartió los hallazgos globales más relevantes y analizó sus implicaciones para América Latina y el Caribe.
“Nuestro mensaje es que la migración debe abordarse como una contribución al desarrollo sostenible de los países y que los gobiernos utilicen la evidencia para formular políticas migratorias que permitan potenciar los beneficios de la migración, tanto para los países de origen como para los países de destino”, explicó.
La jornada concluyó con un panel de alto nivel moderado por el doctor Wilfredo Lozano, en el que se analizaron las implicaciones de las tendencias migratorias para América Latina y el Caribe, con especial atención a los desafíos y oportunidades para la República Dominicana. Participaron Olaya Dotel, viceministra de Cooperación Internacional del Ministerio de la Presidencia; Antonio Ciriaco, vicerrector administrativo de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD); Triana Aybar, encargada del Observatorio de Políticas Sociales y Desarrollo del Gabinete de Política Social; y, de manera virtual, Gioconda Herrera, directora de FLACSO Ecuador.
La OIM reiteró la invitación a responsables de la formulación de políticas públicas, academia, medios de comunicación, sector privado y sociedad civil a consultar el Informe sobre las Migraciones en el Mundo 2026 como una herramienta para enriquecer el análisis, fortalecer la toma de decisiones y contribuir a un debate público más informado.
La actividad, celebrada en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), reunió a representantes del Gobierno dominicano, el sistema de las Naciones Unidas, organismos internacionales, academia, centros de investigación, organizaciones de la sociedad civil, cuerpo diplomático, estudiantes y medios de comunicación.

